"En un mundo desolado por el caos y la destrucción, por guerras inmensurables, con una sociedad decrépita y unos dirigentes corruptos, un solitario cazador es llamado a ser el adalid de una nueva era. Una aventura épica repleta de batallas y magia, en la que se confunden el bien y el mal y el orden impuesto se ve trastocado por la afilada hacha de Kerron, el Cazador, y la búsqueda de su propio destino"




sábado, 2 de agosto de 2014

¡VOS NO ESTÁS SOLO, HERMANO!



  Todos aquellos lectores que quieran colabrorar y ver publicados sus escritos, no duden en enviarlos a: elpoderdelasangre@hotmail.com  




“Tu amor y camaradería pertenece a todo el que está

contigo en las filas, sea cual sea su nivel.”
(Hans Sponholz)



AUTOR DEL TEXTO: Blondii, administrador del blog Editorial Kamerad ( http://www.editorialkamerad.wordpress.com/ )




 

 Tiempos difíciles corren para vos. Ya no hay democracia en el mundo que te avale, ni leyes que te protejan. Te fueron señalando, te criticaron, los que se proclamaban tolerantes te segregaron. Te llamaron loco, te calumniaron, dijeron que tus posturas eran de tiempos caducos, casi inhumanos. Insultaron tu inteligencia, te miraron casi con  soberbia. A esos mismos muchas veces quisiste convencerlos y les tendiste la mano, pero terminaste apretando tu puño, impotente. Ciertamente tu elección no fue fácil y los que creíste tuyos te maldijeron y te rechazaron. Algunos ya se habían vendido por una bolsa de monedas, los otros simplemente resultaron ser unos insensatos.
   Poco a poco te fuiste acostumbrando a regañar en las sombras, te quedaste cada vez más solo, masticando las amargas consecuencias de esa noble quijotada. Te cuestionaste tus principios, te preguntaste si valía la pena seguir luchando por nada, pero seguiste firme, tan firme como pudiste. 
   Porque vos amás inmensamente a los tuyos, porque tu credo reside en tu sangre, en la cultura milenaria que supiste heredar. Y eso para vos no es motivo ni de angustia ni de sometimiento, sino más bien de un profundo orgullo que te da el derecho de defenderlo, y que nadie en este mundo puede arrebatarte. 
   Sin embargo, y a pesar de tus arrojos, hay días en que tu fe inquebrantable se desvanece y que tu vigor macizo se desploma. Sentís que tus reclamos se ahogan, que nadie los escucha, que estás huérfano en la lucha, desesperando, porque tu defensiva no es fácil, realmente nunca lo fue, ni pretendió serlo tampoco.  
   Pero no pierdas las esperanzas, que tu corazón hidalgo no se marchite, que no se encoja, porque resistiendo en el camino también hay otros como vos, que como soldados anónimos sin nombre se lanzan convencidos y embisten. Son los que están a tu lado, por más que nunca los hayas visto, combatiendo con las armas de la razón a un mundo que les da la espalda. Son tus iguales, son tus camaradas, a los que estás unido por el mismo ideal revolucionario por lazos que son invisibles al ojo, pero no al espíritu que les da forma. Todos ellos te obligan a continuar tu marcha y a levantar tu frente altiva, todos ellos te sostienen, todos ellos te empujan. Y todos ellos te alientan con su voz inquebrantable y decidida:


“¡No te des por vencido todavía! ¡Vos no estás solo, hermano!”

3 comentarios:

  1. Te agradezco la difusión del texto, hermano.
    La intención es hacerles saber a nuestros camaradas que no están solos, que no bajen los brazos por más duro que parezca.

    Saludos.

    BLONDII

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  2. No hay nada que agradecer hermano, para eso estamo. Intento que en este humilde site de propaganda de mis novelas exista también un sitio para el activismo socio-político. Además en temas como el que propones, los egos han de ser dejados a un lado para pensar en el colectivismo cívico.

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  3. Me gusta que en un blog como el tuyo de cabida a otro tipo de textos que no solo sean fantasía. Felicidades para el autor.

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