"En un mundo desolado por el caos y la destrucción, por guerras inmensurables, con una sociedad decrépita y unos dirigentes corruptos, un solitario cazador es llamado a ser el adalid de una nueva era. Una aventura épica repleta de batallas y magia, en la que se confunden el bien y el mal y el orden impuesto se ve trastocado por la afilada hacha de Kerron, el Cazador, y la búsqueda de su propio destino"




sábado, 20 de septiembre de 2014

Reflexiones del Autor: FELIPE VI, NUEVO REY DE LA FARSA POR LA GRACIA DE DIOS



 


 Autor del Texto: J. Carlos
 


 Saludos a todas esas personas que todavía queréis pensar por vosotros mismos. Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y que nuestra tan idolatrada (modo irónico ON) monarquía se ha renovado, aprovecharé para hablar de nuestro nuevo soberano. Nada ha cambiado con la llegada de Felipe VI al trono. Felipin no es más que un simple bufón que no hace nada, salvo vivir a cuerpo de Rey (nunca mejor dicho) gracias al erario público, como resultado de la farsa del auto-golpe monárquico del 23-F en la que participó su padre para afianzarse en el poder.
   En la actualidad, el pueblo español ha terminado por acostumbrase, desgraciadamente, a convivir bajo un régimen de Monarquía Bananera. Tras la abdicación de Juan Carlos I, han conseguido institucionalizar la dominación oligárquico-nobiliaria sobre todo el pueblo español, bajo el mando de Felipe VI. La familia real está por encima de la ley y ellos lo saben, y los diversos casos de corrupción en los que se han visto envueltos, así lo demuestran.
   La ilegitimidad de la monarquía española reside, desde un punto de vista legal, en el importante hecho de que fue impuesta bajo coacción al grito de: Monarquía o Sangre y Fuego. La conjura monárquica del 23-F se realizó bajo la atenta mirada de los servicios de inteligencia del MOSSAD y de la CIA, los cuales asesoraron a nuestro anterior Monarca y a su círculo más íntimo de cortesanas políticas, de que la mejor manera para afianzarse en el gobierno español y que este no derivara en un régimen republicano, era la de recurrir al terror que inspira toda guerra civil (eliminación política, social y física de los individuos), para presentarse ante el pueblo como la única opción posible, dentro de todo el caos político que aseguraría la paz y prosperidad para todos los españoles.
   La farsa orquestada dio sus frutos y en la actualidad, Felipe VI ha heredado el trono de su padre a pesar de que la valoración que tienen los españoles sobre la institución monárquica está en mínimos históricos, sobre todo entre la juventud, oponiéndose la gran mayoría de ellos a la consolidación faraónica del régimen a través de la sucesión. No debemos obviar además, el importante hecho de que nuestra reina Doña Leticia guarda un oscuro pasado (drogas, abortos, divorcios, apoyo político a terroristas sudamericanos de extrema izquierda,...), lo cual no hace sino que hundir más si cabe en el desprestigio, a esta anacrónica institución.
   Ante este panorama político tan desolador, me veo en la obligación moral de preguntar a nuestros lectores:
 
 ¿Debemos seguir soportando y financiando a un régimen opaco que impide cualquier tipo de higiene democrática, cuando se le pide que exponga sus finanzas ante el Tribunal Público de Cuentas? ¿Por qué el pueblo español es el único que carga sobres sus hombros todo el peso de una crisis que ellos no generaron, mientras que año tras año el presupuesto millonario que va dirigido a la Casa Real no hace más que aumentar?

  Por suerte los tiempos han cambiado y la sociedad ha ido evolucionando, por ello es inconcebible que el pueblo español en la actualidad, se vea obligado a seguir viviendo en servidumbre perpetua, rendiéndole pleitesía a una estirpe de reyes extranjeros que los oprimen y mangonean a su antojo, valiéndose de un supuesto derecho dinástico que los convierte en individuos superiores.
  El final de la monarquía cada vez se va acercando más, el tiempo de los esclavos debe llegar a su fin. En una sociedad que dice ser avanzada no existe cabida alguna para reyezuelos ni reyezuelas y mucho menos para principitos amanerados. Por ello, todos los hombres y mujeres libres debemos unir nuestras voces y gritar al unísono:


“EL REY A MUERTO: VIVA EL REY Y VIVA LA REPÚBLICA”



3 comentarios:

  1. Realmente nunca entendí bien la función de la monarquía europea en la actualidad mas allá de parasitar a costa de esfuerzos ajenos y no servir ni siquiera de ejemplo moral ni de punto de referencia. De todas formas creo que más temprano que tarde la nueva juventud se va a dar cuenta de todo esto y se los va a quitar de encima para ponerle un final a esta gran estafa.

    Saludos

    BLONDII

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  2. todos debemos apoyar la Republica, la monarquia es un timo y por suerte los españoles nos estamos dando cuenta.

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  3. En verdad el tema monarquico español es de lo más complejo, por eso no se deben caer en simplismos ni frases echas. Eso sí, como ciudadanos honrados lo que si debemos hacer es denunciar la disciminación que sufrimos la mayoria de los obreros para que esta casta de parasitos vivan a cuerpo de rey. En pleno siglo XXI no puede ni deben existir privilegios que coloquen a una oligarquia por encima del bien y del mal.

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